Conviene cuando…
- En prendas pegadas al cuerpo, donde la suavidad importa: ropa interior, lencería, deportiva, infantil, remeras finas.
- Cuando el diseño tiene muchos detalles finos, gradientes o líneas que el bordado no resolvería bien.
- Para etiquetas de talle, composición o instrucciones de lavado.
- Para galones tipo deportivo, cintas tipo Red Bull o Honda.
- Cuando buscás una opción más económica y con mínimos más accesibles que el bordado.











